jueves, 20 de octubre de 2011

Destruir el mundo no es tan simple 2

Construir una bomba de antimateria.

La antimateria es una extraña sustancia que en la cultura popular solo existe al hablar de las posibles catástrofes del CERN o metida con calzador en una película de ciencia ficción. Por ejemplo el rigurosamente científico libro de Dan Brown ángeles y demonios (he de aclarar que lo anterior es irónico, si alguien pensase que ese libro tiene algo de rigor sería gravísimo) una organización terrorista "roba antimateria" para construir una bomba. Lo cual, si el objetivo es  la destrucción es una gran idea, ya que la antimateria se elimina al contacto con la materia "común" (lo cual es bastante fácil que ocurra) produciendo energía pura. Simplemente calculando E=mc la cantidad de energía generada, unas 10.000 veces más que una reacción termonuclear por la misma masa, con la ventaja de que nos sobra el TNT necesario para iniciar la reacción. Pero conlleva el peso de su almacenamiento, que ha de ser electromagnético, si se te ocurre meterla en una caja de zapatos recuerda que se desintegra al contactar con materia ordinaria.




La verdad es que dentro de nuestra locura y maldad, la antimateria tiene unas cualidades asombrosas que nos permitirían utilizarla como el arma definitiva para acabar con la humanidad. En la entrada de ayer calculamos que se necesitarían unas 9.000 veces todo el arsenal nuclear terrestre, gracias a la antimateria con 1,8 veces bastaría. Eso si, contando con que todo el material fisible y fusionable se transformase en antimateria. He multiplicado por dos el valor que se necesita porque la mitad de la energía producida por la antimateria son neutrinos, y estos atraviesan la materia como si nada.

Pero el gran pero de esta bomba viene, de conseguir tal cantidad de antimateria, y conseguir mantenerla encerrada en un campo magnético. Como todos los aficionados a la física o las catástrofes sabéis, en los aceleradores de partículas se produce antimateria, a un ritmo muy pequeño, pero se produce. Y como todo en esta sociedad puede comprarse, al módico precio de 60.000. millones de dólares el miligramo. Y teniendo en cuenta que la fiabilidad de los medios de contención es del 1%, nos saldría a unos 6 billones de dólares el miligramo de antimateria. Con el cual tendríamos la potencia de un petardo de feria, así que nuestro plan malvado tendría que incluir como robar varios trillones de dólares, obviando, claro, que no existe tal cantidad de dinero en el mundo (de ser así la riqueza media sería superior a la de Bill Gates). Así que suponiendo un a gran desgracia para unos villanos como nosotros hemos de claudicar en este empeño, a menos que averigüemos como producir antimateria más fácilmente, alguna sugerencia.

Desde luego, este no sería el aspecto de una explosión de antimateria, pero es mucho más cinematográfico.

Además, hemos obviado la velocidad de producción, entre todos los aceleradores del mundo solo se producen unos cientos de antiátomos (si, si la materia común la forman átomos, la antimateria está formada por antiátomos) al año. Nos llevaría millones de años conseguir unos gramos de antipartículas. Otra fuente serían las producidas naturalmente en la desintegración beta o en el choque de rayos cósmicos con la atmósfera, pero aquí su obtención es prácticamente imposible, ya que solo se emiten en forma de antipartículas elementales (antineutrinos, positrones y otros indeseables).

La próxima semana intentaré lanzar un asteroide del tamaño del del golfo de México hacia la tierra, a ver si así se acaba tanta falta de potencia. Mis fuentes siguen siendo las mismas de ayer, les tengo apego a esas páginas

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