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martes, 25 de octubre de 2011

Civilizaciones extraterrestres

En este último post de la serie iniciada por la paradoja de Fermi y continuada por la ecuación de Drake pretendo abordar un tema mucho menos experimental, pero no por ello menos interesante, el estudio de las posibles civilizaciones alienígenas. En las anteriores entradas barajábamos las muy bajas posibilidades de hallar una CET, pero imaginando un contacto con ellas tenemos varias posibilidades. Que se encuentren en un punto del desarrollo inferior al nuestro, es decir que no hayan descubierto aún la radio, el uso de combustibles o el desarrollo de una cultura a escala planetaria. En este caso, lo más probable es que si su planeta no disponga de recursos necesarios para la humanidad el encuentro sea pacífico. en caso de hallar una con un nivel parecido al nuestro, las diferencias entre lenguas, las rivalidades entre posibles grupos radicales de ambos bandos y la lucha por recursos parecidos probablemente complique algo la convivencia. Pero sin duda el caso más fascinante es el de civilizaciones superiores a la nuestra. Qué tecnologías maravillosas habrán descubierto y cómo habrá solucionado su ciencia nuestros problemas actuales. Este es el tema principal del post, clasificar a las CET de acuerdo a su desarrollo, explicar que tecnologías podrían disponer y ver qué alejados estamos de ellas.

Para ello me serviré de la escala de Kardashev o Kardashov, que establece una división entre las CET de acuerdo a su producción energética. Las divide en una escala imaginaria del 1 al 3, aunque autores posteriores, sobre todo de ciencia ficción, han añadido los niveles del 4 al 6. Carl Sagan, por su parte, utilizó el método de extrapolación para poder calcular civilizaciones en valores intermedios.

Civilización tipo 1:
Es aquella cuya producción energética es la máxima que se puede extraer de un planeta, según Kardashov sería la parecida a la humana en el momento actual (1964 cuando lo dijo). Se ha establecido la energía necesaria en 1016 W con lo cual aplicando el método de Sagan a nuestra producción energética, obtenemos que nos encontramos en un simplón 0,72 (en el 2011). Es decir somos una penosa civilización de tipo 0, pero esta situación puede cambiar en un futuro próximo, se cree que en unos 200 años habremos alcanzado el tipo 1.

En cuanto a las tecnologías disponibles en una civilización de tipo 1 son bastante parecidas a las disfrutadas actualmente por los países "occidentales" (y Japón). Se encuentran entre ellas, secuenciación de ADN, previsión de catástrofes a nivel planetario, control de la energía nuclear de fusión (vamos ITER, queda poco), conocimiento de la informática (máquina de Turing) y posible acercamiento a la singularidad tecnológica. La singularidad tecnológica es el punto del desarrollo de una civilización en el cual la informática ha conseguido crear máquinas equivalentes a la mente humana, cambiando el discurrir de la historia por completo gracias a estas. Teniendo en cuenta la dependencia de nuestra civilización por los ordenadores y el gigantesco avance que se produce en la informática es posible que en pocos años lleguemos a este punto (2020-30 según IBM).



La cultura de una civilización de tipo 1 es una cultura planetaria, en la cual el contacto entre dos puntos del planeta es instantáneo, y hay una unificación de políticas, costumbre, información y lengua. En nuestra civilización, Internet y el inglés son los principales vehículos hacia una civilización global. También se pueden apreciar rasgos de una economía y política planetaria en agrupaciones como la UE, la OTAN o la ONU. La música popular urbana y las series y películas americanas constituirían la cultura planetaria.

Estas civilizaciones serías distinguibles por la emisión de ondas de radio, radiación electromagnética o por otros tipos de comunicación usados. Se piensa que una catástrofe a nivel planetario puede acabar con una de estas civilizaciones, como un impacto de un gran asteroide, una serie de cataclismos volcánicos o un cambio atmosférico a gran escala.

Civilización tipo 2:
Mucho más alejadas de nosotros que unos cientos de años la civilización tipo 2 implica la extracción de la energía equivalente a una estrella, es decir un sistema estelar. se estima esta cantidad en los 1026 W aunque la producida por el sol es 4 veces mayor. Se estima que en unos mil, o incluso tres mil años el tiempo en el que alcanzaremos ese nivel tecnológico.

Manejar esa enorme cantidad de energía requiere unos amplios conocimientos, como el uso de reactores termonucleares de manera masiva u otras tecnologías exóticas. Una de estas es la llamada esfera de Dyson, propuesta por el físico Freeman Dyson en 1960. Consiste en una superestructura de placas solares que rodea por completo un astro, en caso de una civilización de tipo II sería su astro madre. Estas debería situarse a un radio superior a una UA (unidad astronómica, distancia media entre la tierra y el sol). En su planteamiento esta esfera debería ser capaz de obtener casi la totalidad de la energía emitida por el astro, dejando en su interior la mayoría de planetas habitables, quizá incluso cuerpos artificiales. Se han planteado varios tipos de esfera de Dyson, la de enjambre, con millones de cuerpos independientes rotando en torno a la estrella, la de burbuja, con millones de colectores ligeros retenidos por el viento solar, es el tipo más viable. Por último el más visto en ciencia ficción, el sólido, con una esfera recubriendo el astro por completo, su viabilidad es muy dudosa.



Estas civilizaciones podrían ser descubiertas por la extraña emisión de radiación de la esfera Dyson, que provocaría una aureola infrarroja en torno a la estrella, la cual parecería de una magnitud mucho menor a la real. Sólo una catástrofe a gran escala podría acabar con una de estas civilizaciones, como un fenómeno del tipo supernova, el fin de la vida de la estrella, o la cercanía de un agujero negro.

Civilizaciones de tipo 3:
una civilización de tipo 3 sería verdaderamente apasionante, con la capacidad de colonizar galáxias y de obtener toda la energía de estas. Unos nada despreciables 1037 W .Desafortunadamente nos encontramos a decenas de miles de años de lograr llegar a este nivel.

Sin duda lo más impresionante de estas civilizaciones sería su capacidad de avanzar colonizando la galaxia  Constituye un auténtico rompecabezas para nuestra limitada tecnología, los viajes interespaciales son demasiado lentos como para que una generación pueda desplazarse de un lado a otro de la galaxia. Se han propuesto varias soluciones, como por ejemplo el uso de agujeros de gusano, que acortan la distancia entre dos puntos, como un atajo. Otros autores han propuesto un modelo en el que se desplazan en colosales naves que albergan poblaciones enormes, en las que se van sucediendo generación tras generación viviendo en ellas hasta que alcanzan un planeta listo para ser habitado.



Pero el método más interesante es el de la sondas de Von Neumann, propuestas por el físico húngaro del mismo nombre. El propone enviar naves no tripuladas que se envíen por el espacio en diferentes direcciones, cuando estas alcanzan un cuerpo rocoso, planeta, asteroide o satélite construyen varias sondas idénticas con este material. Estas parten en diferentes direcciones repitiendo el proceso. Cuando hallan evidencias de vida en un sistema se quedan ocultas, observándolas, interfiriendo o esperando que esta alcance el nivel de desarrollo adecuado para guiarles hasta la civilización de tipo 3. estas últimas se conocen como sondas Bracewell.

No se conoce ninguna catástrofe que pueda acabar con una civilización de tipo 3, salvo el fin del universo. La gran cantidad de actividad de estas civilizaciones permitiría descubrirlas con relativa facilidad, a menos que decidieran ocultarse.

Por último un vídeo que explica todo lo aquí expuesto por si os sirve de algo:



Bueno, hasta aquí mi serie de entradas sobre la paradoja de fermi, espero que os halla gustado, espero que comenteis.

martes, 4 de octubre de 2011

El proyecto SETI

Ayer comenté las probabilidades de encontrarnos con una civilización extraterrestre en el espacio y llegamos a la conclusión de que estas son muy bajas, constituyendo una escasa esperanza para todo aquel que busque señales. Esto no significa que solo se dedique a buscarlas maniáticos de los aliens o seguidores de teorías conspiracionistas, es más dije que el propio Drake  era el  presidente de un proyecto denominado SETI. Ese es el Search for Extra-Terrestrial Intelligence o búsqueda de inteligencia extra-terrestre. Este proyecto utiliza el enorme radio telescopio de Arecibo (Puerto Rico), el mayor del mundo. El cual rastrea las frecuencias más probables usadas por civilizaciones extraterrestres, como la del hidrógeno, la del oxígeno u múltiplos de estas. Estas señales son enviadas a ordenadores de todo el mundo que procesan estos datos, cualquier persona puede prestar voluntariamente su PC a este proyecto. Por eso os animo a uniros a el, os dejo el enlace para todos los interesados, podéis iniciar el programa en cualquier momento, apenas consume recursos del sistema y mientras podéis jugar, navegar por la web o escuchar música.

http://setiathome.berkeley.edu/

Hasta el momento la señal más prometedora ha sido la señal WOW!, captada por el radiotelescopio Big Ear en 1977. Esta señal era muy superior al ruido de fondo y se encontraba en una frecuencia de 1420 hz, la del hidrógeno neutro, lamentablemente nunca se ha podido registrar una señal igual otra vez.


lunes, 26 de septiembre de 2011

Paradoja de Fermi


ADVERTENCIA, el número de palabras de esta entrada puede causar vértigo a algunas personas, por ese motivo se ha dividido en tres: Paradoja de Fermi, Ecuación de Drake y Civilizaciones Superiores.
Todo ser humano que se aprecie, se ha preguntado alguna vez si estamos solos en el universo. Si existen los “platillos volantes” o son producto de la imaginación (o parte de un elaborado plan para sacar dinero a un programa de debate cutre de tv), si acaso existiesen seres de otro planeta, ¿cómo serían? Las películas holibudienses los pintan como un humanoide con un cerebro gigantesco con forma de pera invertida y ojos de insecto. Pero casi todos sospechamos que probablemente su anatomía sea más excéntrica, adaptada al ambiente de su planeta natal. En realidad ni siquiera tiene porqué ser formas de vida basadas en el carbono como la nuestra, pueden ser de base de silicio u otros elementos (aunque es verdad que el carbono es la base más probable).

Pero esas civilizaciones, ¿dónde están?, son muy avanzadas a nosotros y se esconden, no existen, no han tenido tiempo de llegar a establecer contacto, o todas se han extinguido debido a la imposibilidad de los viajes interestelares. Son muchas las opciones que se pueden barajar, pero si queremos averiguar dónde andan lo primero es saber en qué planetas puede surgir vida inteligente. Nuestro planeta no es ningún caso excepcional a simple vista, un planeta rocoso orbitando una estrella de tamaño medio en un punto impreciso en un brazo de una galaxia elíptica común. Casos parecidos los encontramos a patadas una vez que disponemos de los métodos adecuados. En la última década los planetas habitables conocidos han crecido exponencialmente, actualmente se conocen más de 500, todos ellos en la vía láctea.

Si seguimos el principio de mediocridad copernicano, llegaremos a la conclusión de que debería haber vida en ellos, es más vida inteligente capaz de emitir señales al espacio. En 1950, el físico Enrico Fermi se hizo esa misma pregunta que dio nombre a la paradoja. Si supuestamente existen tantas civilizaciones alienígenas por qué no hemos captado ninguna evidencia (científica y demostrable, no valen garabatos en el campo) de su presencia. Automáticamente surgieron multitud de respuestas a esa pregunta, algunos de sus colegas bromearon con él y dieron la primera respuesta: ya están aquí, y se llaman húngaros.

Fermi, como físico nuclear dio sus propias respuestas. Él tenía alguna incertidumbre sobre el futuro de la especie y su solución decía que todos se habrían  autodestruido con armas de aniquilación masiva. Por eso ninguna civilización es capaz de superar un determinado nivel evolutivo. Existen cantidad de hipótesis que pueden constituir una solución a la paradoja de Fermi. En este blog están haciendo un repaso de no una ni dos, sino cincuenta soluciones, de momento llevan 39 y la verdad es que son todas muy interesantes y están explicadas de forma excelente: http://fisicacf.blogspot.com/

Existe un grupo de teorías que busca aportar una solución a la paradoja de fermi que explica que seamos la única civilización inteligente en la galaxia, o la primera en serlo. Se trata de la hipótesis de la tierra especial. En 1961, diez años después de Fermi y su paradoja, Frank Drake creó una ecuación que le permitiría aproximar la cantidad de planetas que podían poseer vida inteligente, la ecuación de Drake, que trataré en el post de mañana. Que prometo, será bastante más largo que este.